Bajo tu mano, las dos cometas danzan en el vendaval, un testimonio silencioso: Ni codorniz, ni águila, no naci…
Bajo tu mano, las dos cometas danzan en el vendaval, un testimonio silencioso: Ni codorniz, ni águila, no nacidas para las alturas. Mas tal padre, tal hijo, que puedan recorrer juntos miles de millas.