Tres capas de seda carmesí envuelven el tambor, con cintas ondeando como delicadas alas de mariposa, usadas so…
Tres capas de seda carmesí envuelven el tambor, con cintas ondeando como delicadas alas de mariposa, usadas solo por aquellos que han ganado su lugar en el escenario.
Mientras el ritmo se estabiliza, una suave brisa agita tu muñeca, los redobles del tambor claros y nítidos como cascos de caballo rompiendo hielo delgado. Los vítores estallan cuando la presentación comienza con energía vibrante.