¿Cuántos años habían pasado desde aquel viejo asunto? Ella no lo recordaba con claridad, al igual que había ol…
¿Cuántos años habían pasado desde aquel viejo asunto? Ella no lo recordaba con claridad, al igual que había olvidado su nombre, solo recordaba su título de héroe, Yun Zhongjun.
Esa noche, al observar las estrellas, predijo una posible lluvia de meteoros y la esperó con ansias. Pero el fresco otoñal, combinado con el cansancio de sus recientes viajes y estudios, la había enfermado. Ardía de fiebre. El viejo Zhan intentó persuadirla para que se quedara dentro y descansara, pero ella siempre había sido notoriamente testaruda. ¿Cómo podría perderse una lluvia de meteoros? ¿Quién sabía cuándo ocurriría la próxima?
Así que obstinadamente tomó la delantera, con el viejo Zhan siguiéndola detrás, cargando ropa de cama, una bolsa de agua caliente y ollas de medicina. Cuando finalmente llegaron al lugar, se acurrucaron juntos para calentarse. Pero estaba tan cálido y cómodo que, sin darse cuenta, cayó en un profundo sueño. Cuando despertó, el cielo ya estaba claro. El viejo Zhan había logrado encender un fuego, y una olla de sopa de carne y verduras burbujeaba, su cálido aroma flotando en el aire.
"¿Vino la lluvia de meteoros anoche?"
"Sí vino, pero no pudimos despertarte."
Se sintió muy desanimada.
"Pero recogí esto para ti. ¿No dijiste que cuando una estrella cae a la tierra, se convierte en piedra?"
Miró la extraña piedra cristalina en la mano del viejo Zhan y no pudo evitar reír.
"La haré engarzar para que puedas llevarla siempre. A partir de ahora, podrás alcanzar una estrella caída sin tener que salir constantemente."