Los Sabios murieron, pero la biblioteca permanece, y su llama arderá por siglos. Fuiste tú quien aconsejó aban…
Los Sabios murieron, pero la biblioteca permanece, y su llama arderá por siglos. Fuiste tú quien aconsejó abandonar una ciudad y entregar a su pueblo al enemigo. Compraste tu vida con las de ellos y nunca perdiste una noche de sueño por ello.