Junto a los pabellones, las sombras de los sauces se inclinan bajas y hermosas. Por cada callejuela, pequeños …
Junto a los pabellones, las sombras de los sauces se inclinan bajas y hermosas. Por cada callejuela, pequeños estandartes de tabernas ondean en el aire. Para presenciar la verdadera esencia de Bianjing, basta con recorrer toda la extensión de la Avenida Imperial del Sur. Al atravesar la Puerta Principal Sur, multitudes de viajeros bulliciosos se mueven entre los puestos del mercado que bordean el amplio camino, flanqueado por innumerables hogares. Al final de la avenida se alza el Puente Shengping, sus vigas arqueadas superpuestas como un arcoíris que abarca el agua. Al ascender a su altura, se puede contemplar hacia el sur la Puerta Principal Sur y hacia el norte la Puerta Xuande, reflexionando sobre una era de paz y prosperidad.