Con pilares elevados, la tierra del norte se convierte en nuestro hogar. A través de estudio incansable, busca…
Con pilares elevados, la tierra del norte se convierte en nuestro hogar. A través de estudio incansable, buscamos revelar lo sutil y discernir el futuro. Los virtuosos caminan un sendero libre de plagas, su resplandor abriéndose paso a través de las espesuras salvajes de la ignorancia. El decreto del cielo no está lejano; nuestro camino yace claro y sin confines. Estas palabras están grabadas en piedra, para que nuestra determinación de cultivar tanto la tierra como la mente nunca flaquee.