La luna navega por el cenit, inalterada a través de los siglos. Los poetas levantan sus copas hacia ella, los …
La luna navega por el cenit, inalterada a través de los siglos. Los poetas levantan sus copas hacia ella, los exiliados añoran el hogar y los vagabundos solitarios yacen despiertos. En canciones o en lágrimas, todos depositan sus corazones en esa luz, aunque la luna misma no tiene sentimientos; somos nosotros quienes le damos significado.