La primera vez que Han Xiangxun vio ese viejo árbol de flor de pera, quiso desaparecer del mundo. Le recorda…
La primera vez que Han Xiangxun vio ese viejo árbol de flor de pera, quiso desaparecer del mundo.
Le recordaba el hogar del que había estado separada por tanto tiempo,
un lugar con perros ladrando, cigarras cantando y su hermanito llamándola desde debajo del peral,
queriendo atarle un hilo de longevidad en la muñeca.
Un pensamiento floreció en su corazón,
Si no había un verdadero Refugio en este mundo,
ella misma lo construiría.