Un pequeñín de color negro azabache que nació en la transición entre otoño e invierno. Por las noches, los sir…
Un pequeñín de color negro azabache que nació en la transición entre otoño e invierno. Por las noches, los sirvientes del palacio solían confundirlo con un trozo de carbón caído, razón por la cual obtuvo su nombre.
Conforme creció, Bolita de Carbón pasó un día entero jugando "a las traes" con un nuevo cargamento de carbón. Más tarde, mientras descansaba, vio con sus propios ojos cómo un sirviente recogía a sus "compañeros de juego" de carbón, los arrojaba al brasero y los encendía...
Desde entonces, Bolita de Carbón evita todo brasero a toda costa.