Al Venerable Maestro, Con humildad extiendo mis más altos respetos y espero que esta carta le encuentre bien. …
Al Venerable Maestro,
Con humildad extiendo mis más altos respetos y espero que esta carta le encuentre bien.
Desde nuestra separación, viajé al norte con una caravana de comerciantes y ahora estudio en la Orden de la Tinta. Gracias a la benevolencia del Maestro Wei, he dominado el Arte del Yin y el Yang. La memoria de aquella tragedia en el pueblo desolado aún pesa sobre mí, y mi dolencia crónica muestra pocas señales de mejorar. Solo este pergamino, con sus enseñanzas para armonizar el Yin y el Yang, podría restaurar el equilibrio del cuerpo. Le imploro, honorable anciano, que lo acepte sin dudar ni vacilar. Por favor, cuídese mucho. Las palabras no pueden expresar todo lo que siento; perdone esta humilde carta.
Con profundo respeto y devoción inquebrantable,
Su humilde discípulo,
Ying
Escrito ante Su Gracia el décimo día del tercer mes.