Dicen que un solo día como esposos cultiva cien días de gracia. Fui verdaderamente afortunada de conocerte, mi…
Dicen que un solo día como esposos cultiva cien días de gracia. Fui verdaderamente afortunada de conocerte, mi señor, de unirnos en el cálido abrazo de la primavera, nuestros destinos entrelazados al alcanzar yo la mayoría de edad.
Sin embargo, nuestra noble casa cayó en una sola noche. Mi intención era seguirte, destrozarme como jade, pero llegaron noticias de Hexi de que me habías abandonado.
Sé muy bien que tus frías palabras de liberación fueron un escudo para concederme la vida.
En esta vida, quizás nunca volvamos a vernos. Por eso, debo abrirme camino a través de este desierto, tallando una oportunidad de supervivencia desde esta desesperación absoluta. Solo así podré honrar el sacrificio que hiciste por mí.
Al reflexionar sobre esta vida, he cruzado mares de arena y cargado con grandes responsabilidades. Si nos volvemos a encontrar en los Manantiales Amarillos, juro que me verás con nuevos ojos.
Nuestro destino en este mundo fue breve, pero rezo por el próximo. No tengo arrepentimientos. Que siempre lo sepas.
Una respetuosa despedida,
Liu Si'an