Calienta primero el cuenco de té. Caliéntalo bien, o no se formará la espuma. Bate el té hasta que la espuma s…
Calienta primero el cuenco de té. Caliéntalo bien, o no se formará la espuma. Bate el té hasta que la espuma suba aproximadamente a un cuarto del cuenco, y luego detente. La taza perfecta tiene una capa de espuma brillante y uniforme, sin anillos ni marcas de agua en el cuenco.