Tras la época de Shennong, el Emperador Amarillo, Yao y Shun enseñaron a la gente a cultivar y tejer, usando t…
Tras la época de Shennong, el Emperador Amarillo, Yao y Shun enseñaron a la gente a cultivar y tejer, usando telas y seda como primeras formas de moneda. Más tarde, ancestros sabios refinaron este sistema: extrajeron Cobre, estudiaron los patrones del cielo y la tierra, y acuñaron las primeras monedas—cuadradas por dentro para representar la tierra, redondas por fuera para simbolizar el cielo. Incluso su forma resonaba con el cosmos.
Las monedas facilitan el comercio, perduran en el tiempo y circulan con un ritmo que refleja la naturaleza misma. La gente llegó a valorar el dinero, pues sin él se cae en dificultades, y con él se obtiene fuerza. Quienes tienen dinero prosperan; quienes no, se quedan atrás.
En la antigua China, el carácter para "dinero" alguna vez significó "manantial", una fuente que nunca se seca. Llega a lugares lejanos y ocultos, pues el dinero allana todos los caminos. Sabiduría, valentía, talento—adornados con ritos y música—alguna vez formaron a la persona ideal. Hoy, todo lo que se necesita es dinero.