Texto
Texto

Este tono bermellón... me recuerda al resplandor del atardecer, a los arces en otoño... ¡El Festival de Medio …

Este tono bermellón... me recuerda al resplandor del atardecer, a los arces en otoño... ¡El Festival de Medio Otoño es para festejar con cangrejos! Ay, en Liangzhou no se encuentran cangrejos. Los mercaderes de Chang'an hablan de los cangrejos otoñales de las Llanuras Centrales, regordetes y sabrosos, con caparazones que se abren para revelar una dorada y jugosa hueva, mejor disfrutada con un poco de vinagre... Tsk. Cuando las caravanas regresen en primavera, debo pedirles que traigan un jarrón de vinagre. ¡Así podré combinarlo con este muro de "hueva de cangrejo" para mi comida! Ejem... Amitabha, que los Bodhisattvas perdonen mis pensamientos mundanos. —Rojo Hueva de Cangrejo. Este tono amarillo... como albaricoques, girasoles, el aroma de las gardenias... Escuché que las gardenias de Chang'an son de un blanco impecable, su fragancia dulce y tímida—demasiado delicada, me temo, para soportar el viento y la nieve de Liangzhou. No se pueden oler gardenias en las Cuevas de los Sutras, ni encontrarlas cerca del Templo del Buda Reclinado. Pero las escrituras hablan de otro tipo de fragancia de gardenia—la flor Zhanbo, una sagrada flor dorada de la Tierra Pura Occidental. Es pura y encantadora, favorita de los Bodhisattvas. Dicen que si realizas buenas acciones y acumulas méritos, los Bodhisattvas sonreirán, y una lluvia de flores fragantes caerá del cielo, guiando a todos los seres hacia la Iluminación con su aroma. En ese caso, estos pocos manchones amarillos accidentales pueden considerarse la luz de Buda y una lluvia de flores sagradas. Imagino que los Bodhisattvas son generosos y no me lo tendrán en cuenta. —Amarillo Gardenia. Este tono verde... No se ve verde más allá del Paso de la Puerta de Jade. En Liangzhou, las nevadas son fuertes, y la vida verde es difícil de encontrar. Este salpicón de verde... es como los sauces frente a mi casa, las hojas de loto en el estanque y la montaña esmeralda detrás de mi hogar. De niño, la montaña parecía inmensa y frondosa, un lugar donde perderse y nunca regresar. Solo al crecer entendí que, aunque la montaña es vasta, siempre está detrás del hogar. Uno puede perderse en la vida sin siquiera adentrarse en las montañas. En esos momentos, solo hay que cerrar los ojos. Si puedes ver la montaña, el hogar no está lejos. —Verde Montaña Esmeralda. Este color, este cian... creo que lo he escuchado antes. Aquella noche que me alojé en el monasterio, el viento aullaba, haciendo imposible dormir. En mi sopor, parecía escuchar el tenue sonido de una flauta, flotando desde lo profundo del bosque de bambú fuera de mi habitación... Si hubiera seguido el sonido, me pregunto si los espíritus de las flores y los pájaros habrían entendido mis palabras y me habrían permitido capturar su imagen con un solo trazo. Pero no ir habría sido desperdiciar un momento perfecto, una presencia hermosa, un sonido afín... Entonces, de repente, la flauta enmudeció. Una ráfaga de viento tiró mi Libro de Cuentos de la mesa. Afuera, la luna brillaba intensamente. —Cian Bambú a la Luz de la Luna. Este blanco... no es como la nieve de Liangzhou, ni la arena bajo la luna. Este polvo de tiza se siente fino y suave al Tocar... ¿No se parece un poco a lo que las devotas damas del templo mencionan—el lichi? Dicen que la fruta crece en las tierras del sur. Le quitas la cáscara y encuentras una carne blanca como la nieve y translúcida, suave y reluciente... Este tono de blanco sería perfecto para pintar las yemas de los dedos de Guanyin. Ejem, no pretendo faltar al respeto, por supuesto. Es solo un poco de envidia... Aunque, si mis propias yemas fueran tan hermosas, ya no podría sostener un pincel. —Blanco Carne de Lichi.

Comentarios

Este tono bermellón... me recuerda al resplandor del atardecer, a los arces en otoño... ¡E… | Base de datos de Where Winds Meet